¿De dónde viene Chamalongo?

Fuentes Guerra en una aclaración crítica sobre el termino chamalongo desarrolla su tesis desde las siguiente perspectiva científica. En ese sentido se expresa de la siguiente forma:

Aquí mostraré al lector dos procedimientos diferentes para la búsqueda del cognado kikongo de la voz palera chamalongo:

(a) la metodología mediante “bloques” descontextualizados de Valdés Acosta y Leyva Escobar (2009) y

(b) el método explicativo-contextual de Fuentes Guerra y Armin Schwegler (2005).

    1. Diccionario de bantuismos en el español de Cuba (pág. 48).

Chamalongo s. relig.-cult.: nombre de una deidad conga Ñ m. sistema adivinatorio del

Mpaka; Cocos; Caracoles y Huesos
Comprar Libro Digital

Palo Monte. KL: 406 ma-longo: lugar alejado, arriba, en lo alto (kikóongo)/ PS: 131: kia-: prefijo que indica agente, objeto / PS: 250 longo: rito de circuncisión o de iniciación en sectas secretas / PS: 296 malongui: doctrina, lección, tratado. FOA: 315:

Chamalongo: nombre de un ser sobrenatural / TD: 42: shamalongo: barbacoa, cementerio; nombre de una orden criolla del Palo Monte. (b) Lengua y rito del Palo Monte Mayombe: dioses cubanos y sus fuentes africanas (págs. 42-43)18

Chamalongo. Para las consultas y para buscar autorización de la entidad que rige la nganga con el objetivo de llevar a cabo cualquier ceremonia, el palero se vale de un oráculo llamado chamalongo (Pell 2003). Por su importancia en los rituales de las Reglas Congas y en el quehacer cotidiano del gangulero nos referiremos detalladamente a este instrumento de adivinación.

El chamalongo consiste en un juego de cuatro chapillas (o lascas) de semillas de coco o de siete u ocho caracoles que, divididos por la mitad, presentan un lado cóncavo y otro convexo al ser lanzados. De acuerdo con la cantidad de piezas que caigan en una u otra forma, el adivino (en este caso el nganga) sacará una letra o signo portador de un significado específico. La lectura e interpretación del oráculo orienta al palero y al consultante sobre la actividad ritual que ha de llevar a cabo. 18 Fuentes Guerra, Jesús/ Armin Schwegler; ver Bibliografía.

Para el practicante cubano de la Regla de Palo, todo lo que rige su quehacer religioso se considera secreto, y por lo tanto es un “tratado”. Esto es precisamente el significado literal de chamalongo ya que esta voz se origina en el kik. kiamalongo “pequeño tratado”, término que en la provincia de Uige (actual Angola) se utilizó por los misioneros capuchinos para denominar a un catecismo, considerado éste como una “doctrina breve” de la catequesis cristiana.

Comprar libro Impreso

El vocablo chamalongo está compuesto por cha + malongo, cuyo significado primitivo era ‘pequeño tratado’. En su origen, pal. cha- es un prefijo que en algunos dialectos kikongo se realiza ki o kya. Según Sw. 131, kik. kya indica “diminutivo, objetos materiales, agente, profesión”. Su palatalización a cha- en chamalongo puede considerarse un fenómeno de carácter dialectal típico del kikongo y, sobre todo, de los dialectos noroccidentales kivili y kilari. En la primera modalidad dialectal, por ejemplo, nkénto ‘mujer, hembra’ deviene ntchiento; en kilari, la misma palatalización se observa en tchula ‘rana’ (cp. kik. kiula). El segmento malongo a su vez proviene de kik. malóngi enseñanza, doctrina, lección, tratado, catecismo, prédica, sermón’ (Sw. 296); kik. nlòngo (Sw. 461) es algo secreto como resulta el malongo o “tratado” para los mayomberos”.

En comunicación personal (1-10-2013), el periodista, editor e investigador de la africanía Ralph Alpízar me comentó lo siguiente: “Entre los yombe existe una expresión para escenificar la consulta con cuatro pedazos de nueces de cola que es “iama ia longo” o nchiama ia longo”. No constituye en sí mismo el nombre del método adivinatorio, ya que este carece de un término específico para identificarlo, más bien es una expresión relacionada con la profecía o tabú que va a vaticinar el oráculo.”. Y efectivamente, Alpízar no está desencaminado. Nsiáma (tamb. pronunciado nchiáma en algunas áreas dialectales del kikongo) equivale a ‘solidez física y moral’; fuerza, convicción, resistencia vigor moral; inconmovible, seguro de sí mismo, firmeza, firme’ (Sw. 473). Nlòngo es ‘cosa sagrada, prohibida, tabú’ (Sw. 461-462) como ya apunté supra. Sá nlòngo significa ‘consagrarse, iniciarse en determinado culto’ en kikongo.

Por lo tanto, nsiáma nlòngo (o nchiáma nlóngo = chamalongo) denota ‘la fuerza de lo sagrado’, es decir, el poder vaticinador del oráculo. Y siguiendo la indagación en este sentido (propuesta por Alpízar), podemos añadir que kik. yáma significa ‘apelar, llamar, pronunciar algo en voz alta’ (Sw. 739), de este modo, la expresión yáma nlòngo (muy similar a chamalongo) no es más que ‘apelar a lo sagrado, al tabú a lo oculto’; de ahí, ‘consultar o recurrir al tratado’ , porque en el Palo Monte todo rito oculto, todo tabú es un tratado (Malongi ma Nti ya Mfinda = Tratados del Palo Monte)

Desde el punto de vista semántico se aprecian varias imprecisiones en el texto de las profesoras de la Universidad Central (por falta de una valoración crítica de las obras lexicográficas cubanas o por propuestas erróneas de algún colaborador):

(1) Chamalongo no es el nombre de ninguna deidad conga.

(2) Lóngo con tono alto en la primera o es entre los bakongo el rito de circuncisión (iniciación en la adultez) y no tiene nada que ver con el chamalongo (conchas o chapillas de adivinación) de los paleros. Las autoras debieron consultar nlòngo, (Sw. 461) con tono bajo en la primera o y hubiesen estado mejor encaminadas; ya que es un término vinculado con “lo sagrado”, “lo prohibido”, “el tabú”, “lo oculto”, contexto donde funciona el Chamalongo palero y que no se relaciona alguna con el rito de pasaje de los bakongo (lóngo).

(3) El ma-longo de Laman ‘lugar alejado, arriba, en lo alto’, está muy distante del valor semántico del término.

(4) Chamalongo no es nombre de un “ser sobrenatural”, como equivocadamente apunta Fernando Ortiz.

(5) Shamalongo (sic.) no es ni “barbacoa” ni “cementerio” ni “nombre de una orden criolla del Palo Monte”, como incorrectamente nos informa Teodoro Díaz Fabelo. Para comprender lo engañoso del proceder de Valdés Acosta y Leyva Escobar basta hacer el siguiente razonamiento: La similitud entre palabras de distintas lenguas no basta para demostrar que dichos vocablos están relacionados entre sí, del mismo modo que sólo por un parecido físico no se puede determinar si dos personas tienen los mismos genotipos. Creo que todos los métodos lingüísticos que tratan de pasar por encima de su mayor caballo de batalla (la semántica) siempre estarán gravemente equivocados. Jesús Fuentes exclusivo para Ediciones Maiombe©